Cuando hablamos de carga refrigerado, nos referimos a toda aquella carga que requiera de una temperatura estrictamente controlada dentro de un entorno concreto durante el envío. Para poder transportar estas mercancías en sus mejores condiciones, son necesarios los vehículos refrigerados, que cuentan con un sistema que controla en todo momento la temperatura, para que toda la carga se mantenga refrigerada.

Las cargas refrigeradas más comunes van desde productos perecederos, alimentos frescos como vegetales y mariscos, hasta productos como los farmacéuticos, un ejemplo es la insulina ya que son medicamentos de venta libre.

Ciertamente, cuando hablamos de este tipo de mercancías que requieren de estos sistemas de refrigeración, existen otros artículos que no necesitan refrigeración pero que pueden transportarse en vehículos frigorífico, como por ejemplo los equipos informáticos.

Existen muchas beneficios de transportar estos productos en vehículos refrigerados, pero a continuación os contamos algunos de ellos:

  1. Demanda y oferta: la demanda de productos o alimentos frescos siempre será muy alta. El transporte de frigoríficos es vital para llevar de manera segura tu carga de alimentos frescos y congelados sin comprometer su integridad.
  2. Variedad: no sólo los alimentos necesitan control de temperatura, el transporte refrigerado puede utilizarse para trasladar otros productos que requieren temperatura controlada como medicamentos, plantas, de cuidado personal, entre otros.
  3. Protección: este es quizá uno de los más importantes y mayor beneficio que ofrece un vehículo refrigerado.  Al transportarse en un vehículo con temperatura controlada, tus productos están protegidos contra deterioro o propagación de enfermedades que se transmiten a través de los alimentos.