En nuestro último post hablamos sobre la importancia de mantener la cadena de frío y en esta ocasión, trataremos el tema de la legislación que existe en cuanto a los alimentos perecederos.

Con el paso de los años y los avances tecnológicos en el ámbito del transporte terrestre de mercancías, hoy en día es posible transportar productos de todo tipo entre países.

Esto a su vez, también permite que sea posible explorar nuevos alientos y sabores que enriquecen nuestras culturas. A través de la comida podemos conocer más sobre las costumbres de otros países, y eso es maravilloso.

El ATP

El llamado ATP, es el Acuerdo sobre transportes internacionales de mercancías perecederas y sobre vehículos especiales utilizados en este transporte que está en vigor desde el año 1970 con el objetivo de garantizar que los alimentos transportados lleguen en perfectas condiciones al consumidor final.

En este acuerdo aparece el reglamento que establece las bases para el transporte de mercancías perecederas y se especifica cómo deben ser los vehículos en los que se transporten estos alimentos.

Los vehículos aptos para este tipo de transporte tienen unas características específicas. Diferenciamos entre los isotermo, los refrigerados, los frigoríficos y los calórificos. Si quieres saber más sobre las diferencias entre cada uno, te dejamos el enlace a este post.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión, las mercancías perecederas son las que necesitan una temperatura constante para asegurar su buen estado cuando lleguen al destino final.

El ATP lo que hace es establecer estas temperaturas según el producto en cuestión, a continuación dejamos desglosado el listado:

  • Cremas heladas –20ºC
  • Pescados, moluscos, crustáceos congelados o ultracongelados –18ºC
  • Productos ultracongelados –18ºC
  • Mantequilla Congelada –10ºC
  • Resto de productos congelados –12ºC
  • Despojos Rojos +3ºC
  • Mantequilla +6ºC
  • Productos de Caza + 4ºC
  • Leche en cisternas +4ºC
  • Leche industrial +6ºC
  • Productos lácteos refrigerados +4ºC
  • Pescados, moluscos y crustáceos en hielo fundente o a temperatura de hielo fundente
  • Carne y preparados de carne (excepto despojos rojos) +7ºC
  • Aves y conejos +4ºC

Reglamento del Parlamento Europeo

Por lo que respecta a la higiene y seguridad de los productos, el Reglamento del Parlamento Europeo recoge diversas reglas sobre las mercancías perecederas:

  • Mantener limpio y en perfectas condiciones el vehículo que transportará productos de alimentación. Es imprescindible limpiar y desinfectar periódicamente la cabina.
  • Los vehículos que transporten alimentos, únicamente podrán transportar eso: alimentos. Así se evita la contaminación.
  • En caso de transportar más de un producto a parte de los alimentos, el vehículo debe tener una separación efectiva para evitar la contaminación.
  • Los productos a granel, líquidos, granulados o en polvo se deben transportar mediante receptáculos, contenedores o cisternas y se deberá indicar que ese transporte es específico para tal finalidad.
  • Se deben limpiar a conciencia los receptáculos de productos alimenticios cuando posteriormente se transportaran otros distintos a los primeros para evitar la contaminación.

Estas son algunas de las normas que existen, pero todo aquel que se dedique al transporte de mercancías, y más concreto, de mercancías perecederas, debe conocer todas y cada una de las leyes que hay al respecto.

Es condición “sine qua non” para poder ejercer como transportista, por eso todos nuestros empleados conocen el reglamento y lo aplican rigurosamente. Solo así se consigue mantener una empresa con más de 25 años de trayectoria.